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Acabo de tener un esguince de rodilla, ¿qué puedo hacer?

El esguince de rodilla es una lesión dolorosa y limitante que puede ocurrir en personas de todas las edades y niveles de actividad física. Ya sea que hayas sufrido un esguince leve o más grave, es esencial abordar la lesión con cuidado y seguir un enfoque metódico para la recuperación. En este artículo, te contamos siete estrategias efectivas para ayudarte a recuperarte completamente de un esguince de rodilla y las posibles operaciones a las que te puedes someter. ¡Vamos allá!

¿Qué es un esguince de rodilla?

Antes de nada, es importante que comprendas qué es exactamente un esguince de rodilla. Se trata de una lesión común que ocurre cuando los ligamentos que sostienen la articulación de la rodilla se estiran o se desgarran debido a una torcedura, una fuerza excesiva o un trauma directo en la rodilla.

Los ligamentos son bandas fuertes de tejido conectivo que conectan los huesos entre sí y proporcionan estabilidad a las articulaciones. En el caso de la rodilla, hay varios ligamentos que ayudan a sostener y estabilizar la articulación. Cuando estos ligamentos se estiran más allá de su rango normal de movimiento, se produce un esguince.

Los esguinces de rodilla se clasifican en tres grados según su gravedad:

  • Esguince de grado 1: los ligamentos se estiran, pero no se desgarran por completo. Los síntomas suelen incluir dolor leve, hinchazón y una ligera limitación en el rango de movimiento. La capacidad para soportar peso generalmente no se ve afectada significativamente.
  • Esguince de grado 2: los ligamentos se desgarran parcialmente. Esto suele causar dolor significativo, hinchazón, hematomas y dificultad para doblar o estirar completamente la rodilla. La capacidad para soportar peso puede verse comprometida.
  • Esguince de grado 3: el ligamento se desgarra completamente o se arranca del hueso. Este tipo de esguince causa dolor intenso, hinchazón, hematomas y una marcada inestabilidad en la rodilla. La persona afectada puede tener dificultad para mover la rodilla y generalmente no puede soportar peso en la pierna lesionada.

Además, entre las causas comunes de los esguinces de rodilla se encuentran las siguientes:

  • Torceduras o giros inesperados: por ejemplo, durante la práctica de deportes o actividades físicas.
  • Fuerzas de impacto directo: como un golpe fuerte en la rodilla desde el frente o el lado.
  • Caídas: especialmente cuando se cae de lado o se golpea directamente la rodilla en una superficie dura.

Los esguinces de rodilla son lesiones que requieren atención médica adecuada. Más abajo te contamos las diferentes opciones de tratamiento que existen para esta lesión.

¿Cómo actuar ante un esguince de rodilla?

A continuación, te contamos algunas medidas que puedes tomar tú mismo ante un esguince de rodilla.

Descanso: la importancia del reposo en la recuperación del esguince de rodilla

El descanso adecuado es fundamental para permitir que los tejidos dañados en la rodilla se curen de manera efectiva. Al evitar poner peso en la pierna afectada, puedes reducir el estrés en la articulación, lo que facilita el proceso de curación. Durante los primeros días después de la lesión, es recomendable limitar la movilidad de la rodilla tanto como sea posible. Si es necesario moverte, considera el uso de muletas para evitar poner peso en la pierna lesionada.

Hielo: el poder de la crioterapia en el alivio del dolor y la inflamación

La aplicación de hielo en la zona afectada es una práctica común pero altamente efectiva para reducir el dolor y la inflamación asociados con un esguince de rodilla. El hielo ayuda a contraer los vasos sanguíneos, disminuyendo así el flujo sanguíneo hacia el área lesionada y reduciendo la hinchazón. Es importante aplicar el hielo correctamente: envuélvelo en un paño o toalla para evitar quemaduras en la piel y aplícalo durante 15-20 minutos cada 2-3 horas durante los primeros días después de la lesión.

Compresión: la utilidad de los vendajes elásticos para reducir la hinchazón

La compresión controlada es otra técnica que puede ayudar a reducir la hinchazón en la rodilla lesionada. El uso de una venda elástica alrededor de la rodilla puede proporcionar soporte y ayudar a evitar un aumento excesivo de la hinchazón. Sin embargo, es crucial no apretar demasiado, ya que un vendaje demasiado ajustado puede obstaculizar la circulación sanguínea, lo que puede ser perjudicial para la recuperación. Un vendaje bien ajustado debe ser cómodo y permitir una ligera hinchazón controlada.

Elevación: reducir la hinchazón con una elevación adecuada de la pierna

Elevar la pierna afectada es una técnica simple pero efectiva para reducir la hinchazón después de un esguince de rodilla. Al elevar la pierna por encima del nivel del corazón, se ayuda a reducir el flujo sanguíneo hacia el área afectada, disminuyendo así la inflamación. Para elevar la pierna de manera adecuada, puedes usar almohadas o cojines debajo de la pantorrilla y el tobillo mientras estás acostado o sentado. Elevar la pierna durante períodos prolongados, especialmente mientras descansas o duermes, puede marcar una diferencia significativa en la velocidad de recuperación.

Antiinflamatorios: alivio del dolor y la inflamación desde el interior

Los medicamentos antiinflamatorios, como el ibuprofeno o el naproxeno, son comúnmente utilizados para reducir el dolor y la inflamación en personas con esguinces de rodilla. Estos medicamentos funcionan bloqueando las sustancias químicas en el cuerpo que causan inflamación y dolor. Sin embargo, es crucial usar estos medicamentos con precaución y siguiendo las indicaciones de un médico, ya que pueden tener efectos secundarios y pueden interactuar con otros medicamentos que estés tomando.

Fisioterapia: rehabilitación guiada para una recuperación completa

La fisioterapia juega un papel fundamental en el proceso de recuperación de un esguince de rodilla. Un fisioterapeuta especializado puede ayudarte a diseñar un programa de ejercicios específicos para fortalecer los músculos circundantes y mejorar la flexibilidad de la rodilla. Estos ejercicios están diseñados para restaurar gradualmente la función normal de la rodilla, mejorar el rango de movimiento y prevenir la debilidad muscular.

Evitar el estrés en la rodilla: prevención de recaídas y complicaciones futuras

Evitar actividades que pongan estrés en la rodilla lesionada es crucial durante el proceso de recuperación. Actividades como correr, saltar o levantar objetos pesados pueden exacerbar la lesión y retrasar el proceso de curación. El uso de muletas o un soporte adecuado puede ayudarte a mantener el peso fuera de la pierna afectada mientras te desplazas. Además, prestar atención a las técnicas de movimiento y corregir cualquier postura inadecuada puede prevenir futuras lesiones en la rodilla.

En conclusión, un enfoque metódico y cuidadoso es esencial para una recuperación completa y efectiva de un esguince de rodilla. Siguiendo estos siete puntos puedes aumentar significativamente tus posibilidades de una recuperación exitosa. Sin embargo, siempre es aconsejable consultar a un médico o un fisioterapeuta para una evaluación detallada y un plan de tratamiento individualizado.

¿A qué operaciones me puedo someter ante un esguince de rodilla?

Es importante tener en cuenta que la mayoría de los esguinces de rodilla pueden tratarse de manera efectiva sin necesidad de cirugía, como los puntos que te hemos contado anteriormente. Los tratamientos conservadores son generalmente suficientes para permitir una recuperación completa.

Sin embargo, en ciertos casos, especialmente cuando hay lesiones graves asociadas con el esguince de rodilla, podría ser necesario considerar intervenciones quirúrgicas para estabilizar la articulación y reparar los tejidos dañados. A continuación, te contamos algunas operaciones que pueden ser consideradas.

Cirugía de reparación de ligamentos

  • Reconstrucción del ligamento cruzado anterior (LCA): si el ligamento cruzado anterior está completamente desgarrado y causa inestabilidad en la rodilla, se puede realizar una cirugía de reconstrucción del LCA. En este procedimiento, se utiliza un injerto, a menudo de un tendón del propio cuerpo o de un donante, para crear un nuevo LCA y restaurar la estabilidad de la rodilla.
  • Reconstrucción de otros ligamentos: si otros ligamentos, como el ligamento cruzado posterior (LCP) o los ligamentos colaterales, están gravemente dañados, se pueden realizar cirugías de reconstrucción similares para estabilizar la rodilla.

Cirugía de reparación de meniscos

Si el esguince de rodilla ha causado un desgarro en el menisco, que es un cartílago en forma de «C» en la rodilla, el cirujano ortopédico puede realizar una cirugía para reparar o, en casos graves, extirpar parte del menisco. La reparación del menisco puede ayudar a preservar la función a largo plazo de la rodilla.

Artroscopia de rodilla

La artroscopia es un procedimiento quirúrgico menos invasivo que implica el uso de pequeñas incisiones y un pequeño instrumento llamado artroscopio para diagnosticar y tratar problemas en la articulación de la rodilla. Puede utilizarse para reparar ligamentos, meniscos y cartílagos dañados.

Cirugía de reemplazo de rodilla

En casos extremadamente graves, donde la articulación de la rodilla está gravemente dañada debido a un esguince crónico o a una lesión traumática significativa, puede ser necesario un reemplazo total de rodilla. Esta cirugía implica la sustitución de las superficies articulares de la rodilla con implantes artificiales para restaurar la función y aliviar el dolor.

Además, es crucial tener en cuenta que la decisión de someterse a una cirugía debe hacerse después de una cuidadosa evaluación por parte de un cirujano ortopédico especializado. La cirugía es generalmente el último recurso y se considera solo cuando otros métodos conservadores no han proporcionado alivio o cuando hay daños estructurales significativos en la rodilla. Asimismo, el proceso de rehabilitación después de la cirugía de esguince de rodilla es fundamental para una recuperación exitosa y puede implicar terapia física intensiva para restaurar la fuerza y la función en la rodilla operada.

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Dr Miguel Romero

Soy el Dr. Miguel Romero, especialista en traumatología de hombro y rodilla

Nací en la primavera de 1988 y tras dar unas vueltas por la península llegué a Bilbao en 2013 y me quedé para formar una familia. 

2 comentarios

  1. Tengo un esquince grado 2 del ligamento cruzado posterior ,llevo 2 meses desde que me hice daño que solución ahí al respecto porque cada vez me duele y me limita mas

    1. Hola Roberto,

      Es una lesión importante la que tienes. Te recomiendo una consulta con un traumatólogo especialista en rodilla para hacer las cosas bien y que te recuperes sin secuelas

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