El ejercicio de bajo impacto no solo protege tus articulaciones, sino que se ha convertido en una pieza clave en la traumatología deportiva moderna. Hoy, más que nunca, los expertos lo consideran un tratamiento esencial para acelerar la recuperación de lesiones deportivas recurrentes.
Si eres deportista o llevas un estilo de vida activo, este artículo te mostrará opciones alternativas a los métodos tradicionales para recuperarte de manera más progresiva, efectiva y sin recaídas.
A continuación, las preguntas más interesantes sobre los beneficios y últimos avances médicos que el ejercicio de bajo impacto aporta a la recuperación de pacientes con lesiones deportivas:
Índice de contenidos
- ¿Qué beneficios específicos ofrece el ejercicio de bajo impacto en la recuperación de lesiones deportivas en comparación con los métodos tradicionales de rehabilitación?
- Muchas personas piensan que para estar en forma tienen que hacer ejercicios intensos y de alto impacto… ¿qué opinas al respecto?
- ¿Cuáles son los tipos más comunes de ejercicios de bajo impacto que recomiendas a tus pacientes?
- ¿Cómo influye el ejercicio de bajo impacto en la prevención de lesiones deportivas recurrentes?
- ¿Existen avances recientes en la investigación que respalden el uso del ejercicio de bajo impacto en la traumatología deportiva?
- ¿Qué efecto observas en la recuperación y bienestar general de los pacientes que incorporan ejercicios de bajo impacto en su tratamiento?
- ¿Existen diferencias significativas en la efectividad del ejercicio de bajo impacto en diferentes grupos de edad o tipos de deporte?
- ¿Cuáles son los retos y limitaciones de implementar programas de ejercicio de bajo impacto en la rehabilitación de deportistas de alto rendimiento?
- ¿Y ahora qué?
¿Qué beneficios específicos ofrece el ejercicio de bajo impacto en la recuperación de lesiones deportivas en comparación con los métodos tradicionales de rehabilitación?
El ejercicio de bajo impacto proporciona una recuperación más suave y progresiva, reduciendo el riesgo de recaída en lesiones.
Ayuda a mantener la movilidad y fortalecer los músculos sin someter las articulaciones a estrés excesivo. Además, mejora la circulación sanguínea al activar la musculatura y promueve la curación de tejidos sin los efectos adversos asociados a métodos más agresivos.
En resumen, los 3 beneficios específicos que ofrece el ejercicio de bajo impacto en la recuperación de lesiones deportivas son:
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La reducción del dolor e inflamación.
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El aumento de la movilidad y la fuerza.
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El aumento de la estabilidad articular.
Muchas personas piensan que para estar en forma tienen que hacer ejercicios intensos y de alto impacto… ¿qué opinas al respecto?
Sí, es un mito bastante común. Aunque es cierto que los ejercicios de alto impacto (o, mejor dicho, de alta intensidad) pueden ser beneficiosos, no son adecuados para todas las personas, ni para todas las fases de la recuperación.
El ejercicio de bajo impacto, como la natación o el ciclismo, es una herramienta muy apta para mejorar la movilidad articular y ganar masa muscular, sin el riesgo de lesiones asociadas a actividades con mayor impacto o aquellas que incluyen salto o giro.
De hecho, una buena planificación de recuperación sumando los beneficios de ambos tipos de ejercicios, probablemente, sea la opción más adecuada.
Siendo el orden más lógico, empezar con la actividad de bajo impacto en las fases más tempranas de recuperación y seguir con los ejercicios de alta intensidad en la fase de vuelta a la actividad deportiva.
¿Cuáles son los tipos más comunes de ejercicios de bajo impacto que recomiendas a tus pacientes?
Lo dicho anteriormente, los ejercicios de bajo impacto los recomiendo en las primeras fases de recuperación muscular que están dirigidas a ganar movilidad.
Suelo adecuar la actividad en función de la edad del paciente. Pero, por normal general, recomiendo los siguientes ejercicios físicos:
Bicicleta estática
Pedalear en bici ayuda a ganar flexión de rodilla y a trabajar la musculatura de cuádriceps en las primeras fases de recuperación.
Ejercicios en piscina
No solo natación, que es especialmente apta en las recuperaciones de hombro, sino también realizar ejercicios como caminar, sentadillas o zancadas en el agua. De este modo, convertimos actividades de alto impacto en ejercicios de bajo impacto.
Entrenamiento de fuerza
El entrenamiento de intensidad leve-moderada es muy útil para recuperar últimos grados de movilidad y para la fase de potenciación muscular.
¿Cómo influye el ejercicio de bajo impacto en la prevención de lesiones deportivas recurrentes?
El ejercicio de bajo impacto mejora la estabilidad articular al aumentar la musculatura alrededor de las articulaciones.
Esto reduce la probabilidad de lesiones recurrentes en deportes.
Además, promueve una mejor biomecánica -el movimiento del cuerpo humano- al realizar los ejercicios con menor velocidad y aplicando una mejor técnica.
Todos estos factores asociados al ejercicio de bajo impacto (menor intensidad y velocidad, así como mejor estabilidad articular y técnica) hacen que esta estrategia sea extraordinariamente efectiva en la prevención de lesiones deportivas.
¿Existen avances recientes en la investigación que respalden el uso del ejercicio de bajo impacto en la traumatología deportiva?
Sí, recientes estudios han demostrado que el entrenamiento en agua y la rehabilitación a través de ejercicios de bajo impacto reducen el dolor y mejoran significativamente la recuperación funcional en comparación con otros métodos más tradicionales.
Hay bastantes trabajos que concluyen que la hidroterapia acelera la recuperación postoperatoria en deportistas.
Si a esto le sumamos herramientas como la combinación de presión y frio (Sistema Game-Ready) o el entrenamiento en altura (hipoxia), tenemos a nuestro alcance avances probados que ayudan a acelerar y a mejorar la recuperación de pacientes con lesiones deportivas.
¿Qué efecto observas en la recuperación y bienestar general de los pacientes que incorporan ejercicios de bajo impacto en su tratamiento?
La reducción de la inflamación y del dolor y el aumento de la movilidad articular de forma rápida, lo que se traduce en una mayor satisfacción en la recuperación de mis pacientes.
Permite empezar antes con la fase de entrenamiento de fuerza para fortalecer la musculatura.
Y con el ejercicio de bajo impacto se consigue una mejor recuperación final, al acortar las fases de inmovilización y reposo.
De modo que, si este tratamiento se mantiene a medio plazo, el riesgo de recaídas disminuye drásticamente.

¿Existen diferencias significativas en la efectividad del ejercicio de bajo impacto en diferentes grupos de edad o tipos de deporte?
Siempre existen diferencias en función del paciente que estemos tratando.
No es lo mismo un adolescente de 16 años que juega a balonmano y se está recuperando de una reconstrucción de ligamento cruzado anterior que una persona de 54 años con la misma lesión de rodilla que realiza esquí como deporte de ocio.
Nos tenemos que ajustar tanto en las estrategias como en los tiempos a los casos y particularidades de cada paciente.
Por ejemplo, en un adolescente es mucho más sencillo recuperar la movilidad y se puede comenzar precozmente con el trabajo de fuerza y bajo impacto.
En cambio, en alguien más veterano, la fase antiinflamatoria y de movilidad se suele alargar algunas semanas más.
En este segundo grupo de edad más avanzada, contar con sistemas de recuperación como Game Ready, nos ayuda a acotar las diferencias según edad o deportes que practican.
¿Cuáles son los retos y limitaciones de implementar programas de ejercicio de bajo impacto en la rehabilitación de deportistas de alto rendimiento?
Más que implementar, el reto consiste en conseguir integrar en la rutina de estos deportistas este trabajo de bajo impacto, movilidad y estabilidad articular.
Suelen ser ejercicios que no despiertan gran entusiasmo y que suelen relegarse a un segundo plano.
Está demostrado que aquellos deportistas con mejor movilidad y estabilidad articular tienen menos lesiones graves de articulaciones como la rodilla.
En cuanto a las limitaciones, podríamos decir que, como todas las estrategias, por sí misma no es suficiente para la rehabilitación completa en deportistas de alto rendimiento.
Debe integrarse en un entrenamiento integral y completo que potencie y trabaje todas las facetas del aparato locomotor: movilidad, estabilidad y fuerza articular.
¿Y ahora qué?
Ahora ya sabes cómo el ejercicio de bajo impacto puede ayudarte a recuperarte de manera más progresiva, efectiva y sin recaídas en lesiones deportivas.
Si tienes o quieres prevenir lesiones, pide una consulta con un buen traumatólogo especialista para valorar tu caso en conjunto y de forma personalizada.
Porque las lesiones que tengas o puedas sufrir son importantes. Y más si eres un deportista que quiere mantener su rendimiento al máximo el mayor tiempo posible.
En cualquier caso, te recomiendo que no dejes pasar el tiempo y empieces a recuperarte cuanto antes de cualquier lesión deportiva que esté afectando a tu rutina o estilo de vida.
PD1. Si te has quedado con alguna duda, pregunta en los comentarios.
PD2. O también puedes contactarme, es aquí para pedir cita.
PD3. Si buscas un traumatólogo especialista en lesiones de hombro y rodilla en Bilbao, podré ayudarte a recuperarte.

