Cómo retrasar la operación por prótesis de rodilla

8 falsas creencias sobre la prótesis de rodilla (y sus alternativas para seguir haciendo deporte)

Las prótesis de rodilla están rodeadas de mitos que pueden influir de manera errónea en la toma de decisiones terapéuticas.

Si tienes más de 50 años y sufres desgaste en la rodilla, es crucial que conozcas no solo qué esperar de una cirugía, sino también qué opciones menos invasivas existen para mantenerte activo y seguir practicando deporte.

Desde mi experiencia como traumatólogo especialista en rodilla, he visto cómo muchos pacientes caen en estas falsas creencias, limitando sus opciones de tratamiento.

En este artículo, voy a desmontar los 8 mitos más comunes sobre la operación por prótesis de rodilla y te mostraré alternativas regenerativas que podrían ayudarte a retrasar o incluso evitar la cirugía.

A continuación, te adelanto las principales creencias equivocadas que voy a analizar:

Falsa creencia 1: La prótesis de rodilla es la única solución para el desgaste de rodilla avanzado

En medicina, rara vez existe una única solución para una patología común.

Si bien es cierto que el escenario final de un desgaste de rodilla muy avanzado suele ser la prótesis, hoy en día contamos con tratamientos como infiltraciones que, en muchos casos, pueden retrasar durante años la necesidad de una cirugía.

Es importante recordar que dolor y desgaste no siempre van de la mano. Hay pacientes con desgaste o artrosis avanzada que apenas sienten molestias, y otros con menor desgaste que experimentan dolor severo.

Por eso, debemos analizar cada caso de manera integral, teniendo en cuenta tanto los síntomas como la anatomía de cada persona, para poder ofrecer la mejor opción de tratamiento.

Falsa creencia 2: Después de la prótesis, se recupera la movilidad y el dolor por desgaste desaparece completamente

Aunque las prótesis de rodilla han mejorado la calidad de vida de muchas personas, no siempre son la mejor solución.

La prótesis de rodilla no puede imitar de una forma exacta la anatomía de una rodilla original, ya que no reemplaza estructuras como los ligamentos y los meniscos.

Pacientes más jóvenes y activos se ven limitados al realizar ciertos ejercicios por una sensación de inseguridad, mientras que en personas con sobrepeso, el dolor puede persistir incluso después de la cirugía.

En general, el paciente ideal para una prótesis es alguien mayor de 70 años con vida tranquila y dolor constante debido al desgaste avanzado de la articulación.

Después de la operación, la desaparición del dolor y el aumento de la movilidad son variables porque dependen del caso particular de paciente.

Pacientes con un peso correcto, sin mucha alteración del eje de la pierna y con una buena musculatura notarán una mejoría significativa en cuanto a movilidad y dolor.

Sin embargo, personas con la anatomía más alterada, poca musculatura y obesidad, suelen tener más molestias, aunque habitualmente de menor intensidad que antes de operarse.

Es crucial que los pacientes comprendan que la mejoría total no suele alcanzarse hasta pasado un año de la cirugía, y que los primeros 3 meses después de la operación pueden seguir experimentando dolor. La paciencia es clave para obtener un resultado exitoso.

Falsa creencia 3: La prótesis de rodilla dura para siempre

La vida útil promedio de una prótesis de rodilla es de unos 10 años, pero esto puede variar mucho de un paciente a otro. Factores como la actividad física, el peso y el cuidado general de la rodilla influyen directamente en la durabilidad de la prótesis.

He visto pacientes que han mantenido su prótesis durante más de 20 años sin problemas, mientras que otros han necesitado volverse a operar de la rodilla en pocos años.

Además, hay casos en los que se requiere una segunda cirugía de reemplazo cuando hay complicaciones.

Las complicaciones más frecuentes son la infección, y lo que llamamos nosotros «aflojamiento». Esto último significa que los materiales de la prótesis no han conseguido integrarse en el hueso del paciente y, tiene, como consecuencia, un dolor constante.

Falsa creencia 4: El riesgo de complicaciones es mínimo y no hay apenas limitaciones, ni efectos secundarios significativos.

Lo dicho antes, el principal riego es la infección mencionada que ocurre en torno al 3% de las prótesis colocadas. Y es una complicación muy grave, ya no solo afecta a nivel local, sino que puede llegar a provocar una infección general.

En cuando a los problemas de rechazo, es lo que explicaba anteriormente del aflojamiento, que no es más que una falta de integración de la prótesis en el hueso.

Aunque se utilizan ciertas sustancias adhesivas (como el cemento), hay casos en los que desafortunadamente no se consigue dicha integración.

Las alergias son afecciones extremadamente raras, así como los problemas con los componentes, que están ampliamente testados.

Después de colocar la prótesis, las limitaciones que habitualmente ponemos al paciente son evitar actividades de impacto o de alta demanda física, para alargar la vida útil del implante y prevenir el aflojamiento.

En mi caso, por ejemplo, recomiendo a mis pacientes evitar actividades como el running o en pacientes más jóvenes deportes como el pádel, tenis, futbol, etc.

En personas mayores de 70 años, realmente las limitaciones son las que marcan el resultado de la cirugía y el dolor residual, que en casos donde todo va bien suelen ser muy pocas.

Pero hay caso que pueden llegar a limitar al paciente a una vida que en medicina se llama «silla-cama» porque en ella apenas pueden andar de un sitio a otro por el dolor crónico que sienten en su día a día.

Falsa creencia 5: Las opciones biológicas como el PRP no son tan efectivas como la cirugía de prótesis

Las opciones biológicas, como el plasma rico en plaquetas (PRP), no están diseñadas para reemplazar a la prótesis, sino para complementarla.

La llegada de los tratamientos biológicos nos ha dado un escalón más en el tratamiento del desgaste de rodilla.

Hasta hace relativamente poco, cuando había desgaste de rodilla y dolor, la única opción era una prótesis, aunque el paciente fuera joven y activo.

Ahora tenemos esta opción, que permite disminuir el dolor en pacientes con desgaste de rodilla y retrasar el momento de la cirugía protésica, y en algunos casos incluso llegar a evitarla.

Los tratamientos biológicos han demostrado ser una herramienta muy potente en la mejora de la calidad de muchos pacientes y con efectos secundarios prácticamente nulos.

Aunque en medicina nunca se pueden afirmar categóricamente las cosas porque no a todos les funciona el mismo procedimiento, existe evidencia científica de que estos tratamientos mejoran el dolor y la movilidad de los pacientes con desgaste de rodilla.

En mi experiencia clínica, más del 85% de los pacientes tratados con PRP están satisfechos con los resultados y, a menudo, repiten al tratamiento después de 10-12 meses si el dolor vuelve.

Alternativas a la prótesis de rodilla: plasma rico en plaquetas en rodilla

Falsa creencia 6: Los tratamientos biológicos como el PRP no tienen suficiente evidencia científica que los respalden.

Los profesionales que no respaldan el tratamiento PRP o plasma rico en plaquetas es porque no los utilizan, fundamentalmente son médicos que solo trabajan en el sistema público de salud y no han podido probar su eficacia.

Aunque estos tratamientos no son adecuados para todos, muchos pacientes pueden beneficiarse de ellos, especialmente aquellos que desean posponer la cirugía.

Personas con rodillas que tienen deformidades, obesidades importantes o malos hábitos de vida, por mucho que reciban estos tratamientos, no notan mejorías significativas en su calidad de vida.

Y existen cada vez más estudios que respaldan el uso de PRP para reducir el dolor y mejorar la función en pacientes con desgaste de rodilla avanzado.

Falsa creencia 7: El plasma rico en plaquetas es solo un tratamiento temporal y no puede prevenir una cirugía de prótesis de rodilla futura.

Los estudios indican que el PRP puede retrasar la necesidad de una prótesis de rodilla entre 3 y 5 años, dependiendo del caso.

Si es cierto que en personas con desgaste avanzado el alivio de los síntomas es durante menor intervalo de tiempo (entre 10-12 meses). Y, es por ello por lo que, si ha sido eficaz, se puede repetir el tratamiento pasado este rango de tiempo.

En cuanto a si el PRP evita la prótesis o solo la retrasa, pues depende mucho de la edad del paciente.

En personas más jóvenes, el PRP probablemente retrase la cirugía (que ya es un gran beneficio en sí mismo).

Pero en pacientes mayores con factores de riesgo para la cirugía puede ser una solución para evitar la prótesis y ganar calidad de vida, eliminando así los riesgos de una operación tan importante.

Falsa creencia 8: Después de una prótesis de rodilla, se puede volver a practicar deportes sin problemas a los 50 o más.

En la actualidad, la gran mayoría de las prótesis que tenemos en el mercado no están diseñadas para una vida deportiva.

Hay que tener en cuenta que cambiamos una rodilla compuesta por ligamentos, meniscos, cartílago, por 2 componentes de metal y un plástico en medio.

Por ese motivo, pacientes jóvenes y más demandantes tienen sensación de cierta inseguridad al realizar gestos más demandantes. Y, desde luego, aún más se acentúa la falta de seguridad si se realizan ejercicios de impacto y con giros o cambios de dirección.

Además, el hecho de hacer estas actividades aumenta (y mucho) el riesgo de aflojamiento y reduce la vida útil de la prótesis.

En este sentido, los tratamientos biológicos como el PRP tienen menores restricciones físicas por lo que respecta a la práctica deportiva de alto impacto.

De hecho, la terapia biológica no solo se usa para el desgaste de rodilla, sino también en el mundo deportivo para tratar sobrecargas de tejidos como tendones o los cartílagos de una articulación.

Los deportes de alto impacto generan inflamación en las articulaciones de carga (tobillo, rodilla y cadera) y en pacientes con muchos síntomas, el tratamiento con PRP consigue devolver a estas articulaciones el estado normal previo a la sobrecarga.

Y existen más tratamientos que no aplican la mayoría (y deberían)

Además del PRP, hoy en día contamos con otras moléculas derivadas de los ácidos hialurónicos, con gran capacidad para lubricar, amortiguar y proteger el cartílago.

Contar con todas estas herramientas me permite superar el falso mito que persigue a muchos traumatólogos bajo el famoso dicho «cuando solo tienes un martillo todos son clavos».

Gracias a todas estas soluciones puedo proporcionar a cada persona lo que necesita en cada momento, prolongando su vida activa y evitando soluciones quirúrgicas cuando no son necesarias.

Si tienes más de 50 años y sufres desgaste en la rodilla, busca un buen traumatólogo que estudie tu caso a fondo. Podría ser yo, o cualquier otro especialista, pero asegúrate de recibir un diagnóstico integral para dar con el tratamiento más adecuado para ti.

PD1. Si te has quedado con alguna duda, pregunta en los comentarios.

PD2. O también puedes contactarme, es aquí para pedir cita.

PD3. Si buscas un traumatólogo especialista en lesiones de hombro y rodilla en Bilbao, podré ayudarte a recuperarte.

Si quieres que evalúe tu caso y veamos qué tratamiento es mejor para tu lesión, tengo consulta presencial en Bilbao en Plaza Euskadi, y en el Hospital Quirónsalud de Bizkaia. 

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