Si te duele la rodilla desde hace semanas o meses y no mejora, existen diferentes causas que pueden explicar ese dolor, incluso cuando no ha habido un golpe o una lesión previa.
Un estudio publicado en 2019 entre adultos de 18 a 39 años vinculados a una universidad encontró que casi 1 de cada 3 participantes había presentado problemas de rodilla durante los 12 meses previos. [2]
Y esto también lo vemos en consulta. Junto a los pacientes de más de 50 años que empiezan a notar molestias sin haber sufrido un traumatismo previo, cada vez es más habitual encontrar pacientes jóvenes con dolor de rodilla.
En muchos casos hay algo en común: pasan las semanas esperando que ese dolor termine desapareciendo por sí solo.
Pero llega el final del verano y la rodilla sigue doliendo.
Septiembre supone para muchas personas volver a la rutina, retomar el deporte y recuperar actividades que durante las vacaciones han quedado en un segundo plano. Y también puede poner de manifiesto que esa molestia que parecía pasajera lleva ya demasiado tiempo acompañándote.
Por eso, en este artículo vamos a contrastar qué dice la evidencia científica sobre el dolor de rodilla con lo que veo habitualmente en consulta para entender:
✅ Por qué puede dolerte la rodilla, aunque no hayas sufrido ningún golpe.
✅ Qué sabemos sobre el dolor de rodilla persistente y su aparición en personas cada vez más jóvenes.
✅ Qué señales indican que quizá ha llegado el momento de dejar de esperar a que se te pase el dolor.
✅ Un checklist práctico para saber si tiene sentido y es conveniente buscar una segunda opinión.
Índice de contenidos
- ¿Por qué me duele la rodilla si no me he dado ningún golpe?
- ¿Es normal tener dolor de rodilla siendo joven?
- ¿Están aumentando los problemas de rodilla entre las personas jóvenes?
- ¿Por qué un dolor de rodilla puede durar meses sin mejorar?
- ¿Qué hacer si me duele la rodilla y llevo meses esperando a que se pase?
- Checklist práctico: qué debes saber si te duele la rodilla y no mejora
¿Por qué me duele la rodilla si no me he dado ningún golpe?
En consulta veo con frecuencia un perfil de paciente de más de 50 años que empieza a notar molestias en la rodilla sin haber sufrido ningún traumatismo previo.
Al principio suele ser poca cosa. Una molestia a la que no presta demasiada atención porque espera que desaparezca con el paso de los días. Sin embargo, pasan las semanas y, en lugar de mejorar, el dolor va poco a poco a más.
Lo más habitual es que estos pacientes lleguen a consulta después de convivir con el dolor entre cuatro semanas y tres meses.
Durante ese tiempo suelen ocurrir dos cosas. Algunos simplemente esperan para ver si se les pasa. Otros deciden acudir directamente al fisioterapeuta, bien porque tienen uno de confianza o porque alguien se lo ha recomendado.
Cada vez veo más pacientes que, cuando aparece un problema de este tipo, intentan tratarlo primero con fisioterapia sin haber averiguado previamente cuál es el origen del dolor a través de una consulta médica.
Normalmente, el momento que termina empujando al paciente a consultar llega cuando el dolor empieza a interferir en su día a día.
Hay actividades que ya no puede hacer con normalidad o que directamente tiene que dejar de hacer. En otros casos, es alguien de su entorno quien ve que lleva demasiado tiempo así y le anima a pedir ayuda.
Por eso, detrás de un simple «me duele la rodilla» puede haber un dolor que lleva semanas evolucionando sin que el paciente sepa todavía cuál es realmente su origen.
¿Es normal tener dolor de rodilla siendo joven?
Una revisión de diferentes estudios publicada en PLoS One encontró que el dolor femoropatelar tiene una prevalencia anual cercana al 23 % en la población general y de casi el 29 % en adolescentes. [1]
Son cifras que no me sorprenden.
De hecho, el dolor femoropatelar es uno de los motivos más frecuentes de consulta relacionados con la rodilla. La articulación de la rótula es muy móvil y este tipo de dolor es frecuente sobre todo en mujeres, incluso en chicas jóvenes a partir de la adolescencia.
Cuando además llevan una vida activa, suelen notar mucho más estas molestias y el dolor puede convertirse en un problema porque persiste durante bastante tiempo.
Es cierto que, a medida que cumplimos años, aumenta la probabilidad de que aparezca dolor en las articulaciones, especialmente en aquellas que soportan carga, como la rodilla. Por traduciéndose en una lesión anatómica y hacer que la situación sea más difícil de revertir.
En una persona joven, cuya anatomía de la rodilla normalmente está sana, un dolor que persiste más de cinco o siete días, no mejora con reposo y sigue limitando actividades que requieren un esfuerzo moderado merece una valoración médica, porque puede estar indicando un problema más serio.
Otra situación diferente es la del paciente que ya tiene un diagnóstico y está siguiendo un tratamiento, pero no evoluciona como debería.
Si el tratamiento propuesto no está funcionando como se esperaba y no se plantea un cambio de enfoque, puede ser recomendable consultar a otro especialista. También cuando el diagnóstico o la explicación recibida no convencen al paciente.
En estos casos, considero especialmente importante la confianza en el profesional que te está tratando de cara a conseguir un buen resultado.
¿Están aumentando los problemas de rodilla entre las personas jóvenes?
Un estudio global publicado en 2025 muestra que la prevalencia de la artrosis de rodilla también está aumentando en grupos de edad menores de 45 años. [3]
Es una tendencia que coincide con lo que estamos viendo en consulta.
En los últimos años hemos observado un aumento de lesiones traumáticas graves en adolescentes y jóvenes de alrededor de 20 años, relacionado principalmente con una mayor intensidad en la competición y con el aumento del número de deportistas federados.
Algunas de las personas que sufrieron estas lesiones durante la adolescencia empiezan a padecer sus secuelas cuando se acercan a los 40 años. Por eso, cada vez vemos con mayor frecuencia lesiones de desgaste derivadas de traumatismos sufridos a edades tempranas.
Hay diferentes factores que pueden provocar dolor de rodilla en personas jóvenes, desde el tipo de deporte y la intensidad del entrenamiento hasta el sedentarismo, el sobrepeso o las lesiones previas.
Sin embargo, desde mi experiencia, el factor que está teniendo más peso es el aumento de la intensidad en la práctica deportiva a edades cada vez más tempranas.
En cuanto al sobrepeso, todavía no ha tenido suficiente evolución en este perfil de edad como para considerarlo una causa habitual del dolor de rodilla.

¿Por qué un dolor de rodilla puede durar meses sin mejorar?
La evidencia muestra que algunos dolores de rodilla pueden persistir mucho más tiempo del esperado. En el caso del dolor femoropatelar, un estudio de seguimiento encontró que cerca de 3 de cada 4 pacientes continuaban presentando dolor un año después. [4]
El dolor femoropatelar puede tener diferentes causas. Puede estar relacionado con problemas del cartílago, de los tendones o incluso con procesos inflamatorios de la propia articulación.
No suelen ser lesiones traumáticas que aparecen de repente, sino problemas más insidiosos que se desarrollan poco a poco. Por eso, en muchos casos el dolor tiende a cronificarse y puede resultar difícil revertirlo en su totalidad.
Para intentar evitarlo, es importante hacer un estudio detallado y afinar cuál es la causa más relevante en cada paciente para poder ajustar también el tratamiento propuesto.
De hecho, entre los factores que con más frecuencia retrasan la curación están un diagnóstico que llega tarde y un diagnóstico incorrecto o incompleto. Ambos pueden contribuir incluso a que el problema termine cronificándose.
También hay que tener cuidado con continuar haciendo deporte o salir a correr a pesar del dolor.
Como comentábamos antes, cuando empiezan las molestias no siempre existe todavía una lesión anatómica establecida. Sin embargo, si continuamos realizando de forma repetitiva la actividad física que las ha provocado, podemos encontrarnos más adelante con una lesión ya establecida que sea más difícil de tratar o que incluso pueda dejar secuelas.
Esto tampoco significa que siempre tengamos que detener por completo la actividad física.
Para decidirlo, me fijo principalmente en la intensidad del dolor, el tiempo de evolución y la presencia o no de una lesión anatómica ya establecida. Por lo general, intentamos mantener un reposo relativo para conservar la masa muscular, sin detener totalmente la actividad física y adaptándola a cada momento.
Por eso, un diagnóstico rápido y certero, acompañado de un tratamiento bien pautado, es básico para conseguir un buen resultado a corto plazo y, sobre todo, evitar que el problema evolucione hacia una lesión anatómica.
¿Qué hacer si me duele la rodilla y llevo meses esperando a que se pase?
El final del verano suele ser un buen momento para hacer balance de cómo ha ido la temporada antes de retomar la actividad deportiva.
Si durante estos meses has tenido síntomas o dolor de rodilla, analizar cómo han evolucionado puede sentar las bases de un tratamiento enfocado a no repetir los errores del pasado y prevenir futuros problemas durante la temporada que comienza.
Llegar a septiembre con un diagnóstico bien determinado también permite tener un plan claro para evitar que esos errores vuelvan a repetirse y así poder disfrutar del deporte reduciendo el riesgo de posibles lesiones.
Esto no significa que haya que consultar a las primeras de cambio ante cualquier dolor que aparezca. El deporte también tiene sus riesgos y su cara B.
Pero tampoco debemos llegar al extremo contrario y permanecer meses con dolor sin prestarle atención ni poner el foco en lo que está ocurriendo.
Como siempre, en el punto medio está la virtud.
Un dolor que no mejora después de cinco o siete días de reposo relativo y que limita tu actividad diaria o deportiva merece la pena ser consultado, sin dudarlo.
Checklist práctico: qué debes saber si te duele la rodilla y no mejora
Si llevas días o semanas con dolor de rodilla y no sabes si debes seguir esperando o consultar, estas respuestas pueden ayudarte a tener más claro qué hacer.
✅ ¿Qué tienes que hacer si te duele la rodilla?
Mantén una vigilancia con reposo relativo durante cinco o siete días. Si pasado ese tiempo no existe una mejoría clara, es recomendable consultar.
✅ ¿Cuándo el dolor de rodilla es preocupante?
Cuando aparece después de un traumatismo importante o empieza a limitar tu actividad y no mejora después de cinco o siete días de reposo relativo.
✅ ¿Qué enfermedad puede empezar con dolor de rodilla?
El dolor de rodilla puede tener múltiples causas. Una de las más frecuentes es la irritación del cartílago de la rótula, especialmente en runners y en deportes muy dependientes del cuádriceps.
✅ ¿Por qué me duele solo una rodilla?
Nuestro movimiento siempre presenta cierto grado de asimetría y esto puede provocar una mayor sobrecarga del lado dominante del cuerpo. Por eso, es posible sentir dolor únicamente en una de las rodillas.
✅ ¿Por qué me duele la rodilla si soy joven?
Las causas pueden ser muy diversas. Por eso, es importante valorar cada caso con una exploración física y, cuando sea necesario, pruebas complementarias que permitan determinar el origen del dolor.
✅ ¿Cómo quitar el dolor de rodilla rápido?
El primer paso es contar con un diagnóstico rápido y certero, acompañado de una estrategia de tratamiento clara dirigida a las causas que han provocado el dolor.
Si llevas semanas o meses esperando a que ese dolor de rodilla desaparezca y no notas una mejoría clara, puede ser un buen momento para dejar de arrastrarlo y averiguar qué está ocurriendo.
Y si ya tienes un diagnóstico o estás siguiendo un tratamiento, pero la evolución no es la esperada o la explicación recibida no termina de convencerte, merece la pena pedir una segunda opinión para valorar de nuevo tu caso y establecer un plan de tratamiento ajustado.
PD1. Si te has quedado con alguna duda, déjala en los comentarios.
PD2. O si prefieres consulta personalizada, puedes pedirme cita aquí.
PD3. Recuerda, si estás en Bilbao y buscas un traumatólogo especialista en lesiones de hombro y rodilla, podré ayudarte a recuperar tu actividad diaria y deportiva.
Bibliografía y evidencia científica consultada
Para la elaboración de este artículo se han consultado las siguientes fuentes científicas:
Smith BE, Selfe J, Thacker D, Hendrick P, Bateman M, Moffatt F, et al. Incidence and prevalence of patellofemoral pain: a systematic review and meta-analysis. PLoS One. 2018;13(1):e0190892. doi:10.1371/journal.pone.0190892.
Ibeachu C, Selfe J, Sutton CJ, Dey P. Knee problems are common in young adults and associated with physical activity and not obesity: the findings of a cross-sectional survey in a university cohort. BMC Musculoskelet Disord. 2019;20(1):116. doi:10.1186/s12891-019-2487-2.
Chen J, Chen X, Wang T, Li M, Dai H, Shang S, et al. Global burden of knee osteoarthritis from 1990 to 2021: trends, inequalities, and projections to 2035. PLoS One. 2025;20(6):e0320115. doi:10.1371/journal.pone.0320115.
van Middelkoop M, van der Heijden RA, Bierma-Zeinstra SMA. Characteristics and outcome of patellofemoral pain in adolescents: do they differ from adults? J Orthop Sports Phys Ther. 2017;47(10):801-805. doi:10.2519/jospt.2017.7326.

